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Spectral (2016)

Recuerdo perfectamente la noche en que vi Spectral. No sabía mucho sobre ella, solo que tenía soldados, ciencia y algo misterioso rondando una ciudad devastada por la guerra. Lo que no imaginaba era lo rápido que iba a atraparme, casi desde el primer minuto, con esa mezcla tan precisa de tensión, tecnología y un peligro que ni los propios personajes logran entender del todo.

Lo que más me impactó al empezar fue la atmósfera. Esa ciudad gris, silenciosa, casi muerta, donde cada sombra parece ocultar algo. Sentí de inmediato que había un tono frío y amenazante que no buscaba gritar terror, sino instalarlo poco a poco dentro de mí. Y en medio de ese caos aparece el protagonista, un ingeniero experto en tecnología militar que es enviado para explicar unas figuras extrañas captadas por cámaras de combate. La idea me pareció genial: no es un héroe típico, es un científico rodeado de soldados que no está diseñado para la guerra, pero que de pronto se convierte en la clave para sobrevivir.

Cuando muestran por primera vez a esas entidades translúcidas, rápidas e imposibles de detener, tuve una sensación extraña, como si estuviera viendo algo que no debería existir. No son fantasmas, no son criaturas… y saber que ni los mismos militares entienden qué están enfrentando aumenta la tensión en cada escena. Ahí fue cuando realmente me involucré: quería respuestas tanto como ellos.

Algo que disfruté muchísimo es cómo la película combina ciencia con acción sin que una opaque a la otra. Cada vez que el equipo se mueve por edificios destruidos o túneles oscuros, el ambiente se vuelve más denso, y el sonido de esas criaturas atravesando paredes te deja con la respiración detenida. Pero al mismo tiempo hay un enfoque lógico detrás de todo. Cada arma que no funciona, cada experimento improvisado, cada teoría del protagonista… sentía que yo también estaba tratando de descifrar el enigma junto al grupo.

Los soldados aportan ese toque humano necesario: miedo, cansancio, incredulidad. Son personas reales intentando sobrevivir a algo que ni siquiera pueden tocar. Y eso hace que cada pérdida pese. No es una película ruidosa, no se apoya en diálogos exagerados ni en melodramas; la emoción está en la forma en que permiten que el silencio, la duda y la desesperación hagan su trabajo.

A medida que la historia avanza y empiezan a descubrir el origen de esas entidades, la película da un giro que no esperaba. Tiene ese tipo de revelación que te hace retroceder mentalmente y unir detalles que no habías procesado al principio. Y cuando entiendes realmente qué son esas criaturas… la película adquiere un sentido completamente distinto. Me encantó que el misterio no fuera un simple truco visual, sino un concepto que encaja con la ciencia dentro del mundo que construyen.

La secuencia final es uno de los momentos que más disfruté. No solo por la acción, sino por la sensación de que finalmente se está luchando con un propósito claro. Todo explota en intensidad, pero nunca pierde coherencia. Y cuando llega ese último tramo, con el protagonista enfrentándose a la verdad completa, sentí que la historia cerraba de una forma tan satisfactoria que me dejó pensando un rato después de terminarla.

Una de las cosas que más valoro de Spectral es que no necesita exagerar para ser impactante. Su fuerza está en cómo combina un concepto novedoso, una estética oscura y un peligro imposible con un enfoque científico que te hace creer que, quizá, algo así podría existir. Es de esas películas que logran mantenerte alerta, curioso y un poco inquieto mientras intentas descifrar junto a los personajes lo que realmente está ocurriendo.

Si te gustan las historias de acción con misterio, criaturas imposibles y un toque de ciencia que hace que todo se sienta más real de lo esperado, entonces Spectral es una película que deberías darte el gusto de ver. Es intensa, intrigante y sorprendentemente inteligente.
Te recomiendo verla: vale completamente la pena sumergirse en ese mundo donde lo desconocido se vuelve una amenaza que nadie está preparado para enfrentar.

véala aquí: Netflix